Esofagitis péptica: todo lo que tienes que saber

Esofagitis péptica: todo lo que tienes que saber | Guía 2026
Publicado el 29 de junio de 2026

Esofagitis péptica: todo lo que tienes que saber

Cuando el ácido del estómago sube de forma repetida, puede llegar a inflamar y "quemar" el esófago. Esta es la guía completa 2026 para entender por qué pasa, cuándo conviene revisar y qué funciona de verdad.

Dr. Pedro de María Pallarés

Por el Dr. Pedro de María Pallarés
Médico Especialista en Aparato Digestivo

~11 min de lectura Basado en evidencia (PubMed) Explicado para pacientes
Esofagitis péptica: el ácido del reflujo inflama y erosiona la pared del esófago

En la esofagitis péptica el ácido que sube desde el estómago inflama y erosiona la mucosa del esófago.

TL;DR (resumen rápido)

¿Qué es?

  • Inflamación y erosiones del esófago por el reflujo ácido (ERGE).
  • Se gradúa por endoscopia con la clasificación de Los Ángeles (A–D).

¿Qué se hace?

  • Estilo de vida + IBP (o los nuevos P-CAB) ~8 semanas.
  • Si es grave (C/D), repetir endoscopia para confirmar y descartar Barrett.

¿Es grave? En la mayoría cicatriza bien y el curso es benigno; lo importante es controlar el reflujo de fondo. Mira las señales para acudir sin esperar.

Esta guía es informativa y no sustituye la valoración de tu médico. Si tienes síntomas, consulta con un profesional sanitario.

La esofagitis péptica es la inflamación del esófago provocada por el ácido del estómago que sube de forma repetida (reflujo). Cuando ese ácido —junto con la pepsina, de ahí lo de "péptica"— está demasiado tiempo en contacto con la mucosa, la irrita hasta producir erosiones visibles en la endoscopia. Es, en la práctica, la forma "con lesión" del reflujo gastroesofágico (ERGE), y por eso también se llama esofagitis erosiva por reflujo. 1

Índice rápido

¿Qué es la esofagitis péptica?

El esófago es el "tubo" que lleva la comida desde la boca hasta el estómago. A diferencia del estómago, no está preparado para soportar ácido. Cuando la válvula que los separa (el esfínter esofágico inferior) no cierra bien, el ácido sube, y si lo hace de forma repetida acaba inflamando la mucosa. Esa inflamación con erosiones es la esofagitis péptica. 1

Conviene distinguirla de otras dos situaciones que se confunden a menudo: la pirosis funcional (hay ardor pero el esófago está sano) y la esofagitis eosinofílica (inflamación de origen alérgico, no por ácido). Por eso, ante una esofagitis, lo primero es confirmar que realmente es péptica (por reflujo). 3

¿A quién afecta? Cifras reales

Es muy frecuente. Un metaanálisis que reunió a más de 750.000 personas a lo largo de 26 años calculó una prevalencia mundial de esofagitis erosiva (vista por endoscopia) en torno al 28%, con variaciones importantes según la región del mundo. 16 La buena noticia es que, en la mayoría de las personas, el curso es benigno y las erosiones cicatrizan con tratamiento. 13

Causas y factores de riesgo

La causa de fondo casi siempre es el reflujo gastroesofágico. Sobre esa base, hay factores que aumentan claramente el riesgo de que aparezcan erosiones:

  • Hernia de hiato: es el factor de riesgo más potente (multiplica el riesgo por unas 4 veces). Si quieres entenderla bien, tengo una guía dedicada a la hernia de hiato.16
  • Obesidad, sobre todo la abdominal: el perímetro de cintura elevado aumenta la presión dentro del abdomen y empuja el ácido hacia arriba; pesa más la grasa abdominal que el peso total.1617
  • Embarazo: por los cambios hormonales y la presión del útero, los síntomas de reflujo son mucho más frecuentes (hasta 4 de cada 10 embarazadas), sobre todo en el tercer trimestre.18
  • Tabaco y alcohol: relajan la válvula y favorecen el reflujo.
  • Algunos fármacos y comidas copiosas o tardías, que aumentan o prolongan el reflujo.

Síntomas: cómo se nota

Los síntomas típicos son la pirosis (ardor que sube desde el estómago hacia el pecho) y la regurgitación (notar que el contenido vuelve hacia la garganta o la boca). También puede haber dolor en el centro del pecho, sensación de comida que "se atasca", tos o carraspeo. Curiosamente, la intensidad del ardor no siempre se corresponde con cuántas erosiones hay: hay esofagitis importantes con pocos síntomas y al revés. 1

Ardor sí, pero esófago sano

No todo el que tiene ardor tiene esofagitis. Cuando los síntomas son claros pero la endoscopia y las pruebas de ácido son normales, hablamos de pirosis funcional, que se maneja de forma distinta. Por eso confirmar el diagnóstico evita años de tratamiento mal enfocado.

Señales de alarma: cuándo acudir sin esperar

Consulta pronto (estos síntomas obligan a hacer una endoscopia):1

  • Dificultad o dolor al tragar, o sensación de que la comida se atasca.
  • Pérdida de peso involuntaria.
  • Vómitos persistentes.
  • Vómito con sangre o heces negras (como "alquitrán").
  • Anemia o falta de hierro sin explicación.

Diagnóstico y clasificación de Los Ángeles

La prueba que confirma la esofagitis péptica es la endoscopia digestiva alta (gastroscopia), que permite ver las erosiones directamente. Para describir su gravedad de forma estandarizada usamos la clasificación de Los Ángeles, de la A (leve) a la D (grave):

Clasificación de Los Ángeles de la esofagitis erosiva, de leve (A) a grave (D)
Grado Qué se ve en la endoscopia
AUna o más erosiones de 5 mm o menos, sin unirse entre pliegues. Leve.
BAl menos una erosión mayor de 5 mm, sin unir las cimas de dos pliegues.
CErosiones que se unen entre pliegues, pero ocupan menos del 75% de la circunferencia.
DErosiones que afectan al 75% o más de la circunferencia del esófago. Grave.

Esta gradación importa para decidir el tratamiento y el seguimiento. Según el Consenso de Lyon 2.0 (2024), la referencia internacional actual, encontrar una esofagitis de grado B, C o D (o una estenosis o un esófago de Barrett) ya se considera prueba concluyente de reflujo, sin necesidad de más pruebas de ácido. 3 Eso sí, distinguir bien un grado A de un B no siempre es fácil ni reproducible entre observadores, así que la valoración de un endoscopista con experiencia marca la diferencia. 9

Cuando los síntomas persisten pese al tratamiento y la endoscopia es normal, el siguiente paso es estudiar el ácido con pH-impedancia de 24 horas, que mide cuánto ácido sube realmente y si se relaciona con los síntomas. 2

¿Cuándo se recomienda repetir la endoscopia?

Es una de las dudas más frecuentes. La respuesta depende de la gravedad:

  • Esofagitis leve (grados A y B): normalmente no hace falta repetir la endoscopia si los síntomas mejoran con el tratamiento.12
  • Esofagitis grave (grados C y D): sí se recomienda repetir la endoscopia, ya con tratamiento antiácido, en torno a las 8–12 semanas. Tiene dos objetivos: confirmar que las erosiones han cicatrizado y descartar un esófago de Barrett que pudiera estar oculto bajo la inflamación.12

¿Por qué descartar Barrett después?

Cuando hay muchas erosiones, el esófago de Barrett puede quedar "tapado". En estudios prospectivos, al repetir la endoscopia tras cicatrizar se detectó Barrett en alrededor del 12% de los pacientes, y hasta en torno al 27% cuando la esofagitis inicial era moderada-grave. Por eso, en los grados C y D, mirar de nuevo con la mucosa ya curada es importante. 1011

Un detalle práctico: las biopsias tomadas cuando todavía hay mucha inflamación son poco fiables, así que conviene esperar a que cicatrice para valorar bien la mucosa. 11 Si te van a hacer una gastroscopia, aquí te explico cómo es la preparación para la gastroscopia.

Cambios de estilo de vida que funcionan

Aquí hay mucho mito. Revisando la evidencia con lupa, solo unas pocas medidas han demostrado de forma objetiva que reducen el ácido en el esófago o los síntomas. Estas son las que de verdad merecen la pena:

  • Perder peso si hay sobrepeso: es la medida con mejor evidencia. La pérdida de peso reduce de forma proporcional la exposición al ácido y los síntomas.1415
  • Elevar la cabecera de la cama (no solo más almohadas: levantar el cabecero unos 15–20 cm) y, si puedes, dormir sobre el lado izquierdo.14
  • No cenar en las 2–3 horas previas a acostarte: irse a la cama con el estómago lleno multiplica el reflujo nocturno.15
  • Dejar de fumar: reduce los síntomas de reflujo, sobre todo en personas sin sobrepeso.15
  • Evitar tus desencadenantes personales (a muchas personas les sientan mal el alcohol, el café, el chocolate, los fritos o el picante): retirar de forma general estos alimentos no funciona para todos, pero quitar los que a ti te disparan los síntomas sí ayuda al confort.14

Tienes más consejos prácticos en mi entrada con tips para el reflujo que no conoces.

Tratamiento: IBP, P-CAB y más

El objetivo es doble: que las erosiones cicatricen y que dejen de aparecer. El tratamiento combina los cambios de estilo de vida de arriba con fármacos que reducen el ácido.

1. Inhibidores de la bomba de protones (IBP)

Los IBP (omeprazol, esomeprazol, pantoprazol, etc.) son el tratamiento de elección y curan la esofagitis mejor que los antiguos antiácidos tipo antihistamínicos H2. La pauta habitual es una toma al día durante 8 semanas. Un detalle que muchos pacientes desconocen: el IBP funciona mejor si se toma 30–60 minutos antes de una comida, no al acostarse. 1

Una vez cicatrizada, en muchas personas se puede bajar a la dosis mínima eficaz y revisar periódicamente si sigue siendo necesaria. Y no: tomar IBP el tiempo indicado y bien controlado es seguro; te lo explico en detalle en ¿el omeprazol causa cáncer?. 2

2. Los nuevos P-CAB (vonoprazán)

Los bloqueantes competitivos de potasio (P-CAB), como el vonoprazán, son la novedad de los últimos años. Bloquean el ácido de forma más rápida y mantenida que los IBP y, además, no dependen de tomarse antes de las comidas. La FDA aprobó el vonoprazán para la esofagitis erosiva en noviembre de 2023. 5

En el ensayo de referencia, el vonoprazán cicatrizó la esofagitis al menos tan bien como el lansoprazol, con una ventaja especialmente clara en la esofagitis grave (grados C y D). 4 Su uso de mantenimiento se ha estudiado hasta 5 años con un perfil de seguridad similar al de los IBP. 6 Por eso es una opción a valorar sobre todo en las esofagitis más graves o que no cicatrizan bien con IBP.

3. Cuando los síntomas no ceden

Si persisten las molestias pese al tratamiento, lo primero es comprobar que el diagnóstico es correcto y que el fármaco se toma bien; muchos casos etiquetados de "refractarios" en realidad no lo son. La estrategia consiste en optimizar la toma, valorar el cambio a un P-CAB y, si se confirma reflujo verdadero resistente, estudiarlo con pH-impedancia y plantear opciones añadidas (alginatos, neuromoduladores) o, en casos seleccionados, cirugía antirreflujo, muy ligada al tratamiento de la hernia de hiato. 78

Un matiz de las guías más recientes: en quien ya lleva 8 semanas de IBP dos veces al día sin respuesta, no suele tener sentido seguir subiendo la dosis; mejor reevaluar el diagnóstico. 8 Puedes ver más temas relacionados en mi área de aparato digestivo.

Complicaciones si no se trata

La mayoría de las esofagitis pépticas evolucionan bien, pero si el reflujo se mantiene sin control durante años puede dar problemas:

  • Estenosis péptica: el esófago se estrecha por las cicatrices y cuesta tragar.
  • Esófago de Barrett: la mucosa cambia para protegerse del ácido; conlleva un pequeño aumento del riesgo de cáncer y requiere vigilancia. Lo explico en riesgo de cáncer en el esófago de Barrett.
  • Úlceras y sangrado, que pueden causar anemia.

Justo para evitar estas situaciones tiene sentido confirmar el diagnóstico, tratar bien y revisar cuando corresponde. 1

Mi enfoque en consulta

Muchas personas llegan tras años tomando antiácidos a demanda, sin un diagnóstico claro. Mi prioridad es confirmar si la esofagitis es realmente péptica con una endoscopia bien hecha, graduarla con la clasificación de Los Ángeles y, según la gravedad, decidir si hay que repetir la prueba para descartar un Barrett.

A partir de ahí, construyo un plan a medida: las medidas de estilo de vida que de verdad funcionan, el fármaco adecuado (IBP o, en casos seleccionados, un P-CAB) y la dosis mínima necesaria para mantener el esófago sano. Si el reflujo es resistente o hay una hernia de hiato grande, valoramos juntos las opciones. Puedes conocer mi trabajo en endoscopia avanzada.

Estudiar mi caso

Si llevas tiempo con ardor, regurgitación o dificultad para tragar, podemos estudiar tu caso a fondo.

Lecturas relacionadas (para completar el mapa)

Un toque personal (sí, esto también es medicina)

Detrás de cada esofagitis hay una persona cansada de convivir con el ardor y de no saber si es "algo serio". Mi compromiso es confirmar qué pasa, explicarlo con calma y dar un plan claro: desde el estilo de vida hasta la endoscopia avanzada cuando hace falta.

El Dr. Pedro de María en quirófano, dedicado a la endoscopia avanzada

FAQ: preguntas rápidas sobre la esofagitis péptica

¿Qué diferencia hay entre esofagitis péptica y reflujo (ERGE)?

El reflujo (ERGE) es que el contenido ácido del estómago sube al esófago. La esofagitis péptica es una de sus consecuencias: cuando ese ácido daña e inflama la pared del esófago y aparecen erosiones visibles en la endoscopia. 1

¿La esofagitis péptica se cura?

Sí. Con tratamiento antiácido (IBP o, hoy, los nuevos P-CAB) y cambios de estilo de vida, las erosiones cicatrizan en la mayoría de los casos en unas 8 semanas. Lo que suele necesitar control a largo plazo es el reflujo de fondo. 4

¿Cuándo hay que repetir la endoscopia en la esofagitis péptica?

En la esofagitis leve (grados A y B) no suele hacer falta. En la grave (grados C y D) sí se recomienda repetirla, ya con tratamiento, para confirmar la cicatrización y descartar un esófago de Barrett que pudiera quedar oculto. 12

¿Qué cambios de estilo de vida ayudan de verdad?

Perder peso si hay sobrepeso, elevar la cabecera de la cama, no cenar en las 2–3 horas previas a acostarse, dormir sobre el lado izquierdo y dejar de fumar. Evitar tus alimentos desencadenantes ayuda al confort. 14

Referencias (clicables)

  1. Katz PO, Dunbar KB, Schnoll-Sussman FH, et al. ACG Clinical Guideline for the Diagnosis and Management of Gastroesophageal Reflux Disease. Am J Gastroenterol (2022). PMID: 34807007 (se abre en una pestaña nueva)
  2. Yadlapati R, Gyawali CP, Pandolfino JE, et al. AGA Clinical Practice Update on the Personalized Approach to the Evaluation and Management of GERD. Clin Gastroenterol Hepatol (2022). Texto completo (PMC) (se abre en una pestaña nueva)
  3. Gyawali CP, Yadlapati R, Fass R, et al. Updates to the modern diagnosis of GERD: Lyon consensus 2.0. Gut (2024). PMID: 37734911 (se abre en una pestaña nueva)
  4. Laine L, DeVault K, Katz P, et al. Vonoprazan Versus Lansoprazole for Healing and Maintenance of Healing of Erosive Esophagitis: A Randomized Trial. Gastroenterology (2023). PMID: 36228734 (se abre en una pestaña nueva)
  5. Hossa K, Małecka-Wojciesko E. Advances in GERD Management: the Role of Potassium-Competitive Acid Blockers and Novel Therapies. Pharmaceuticals (Basel) (2025). Texto completo (PMC) (se abre en una pestaña nueva)
  6. Uemura N, Kinoshita Y, Haruma K, et al. Vonoprazan as a Long-term Maintenance Treatment for Erosive Esophagitis: VISION, a 5-Year, Randomized, Open-label Study. Clin Gastroenterol Hepatol (2024). PMID: 39209187 (se abre en una pestaña nueva)
  7. Davis TA, Gyawali CP. Refractory Gastroesophageal Reflux Disease: Diagnosis and Management. J Neurogastroenterol Motil (2024). PMID: 38173155 (se abre en una pestaña nueva)
  8. Armstrong D, Hungin AP, Kahrilas PJ, et al. Management of PPI-refractory reflux-like symptoms: international working group consensus. Aliment Pharmacol Ther (2025). PMID: 39740235 (se abre en una pestaña nueva)
  9. Spechler SJ, Laine L, DeVault KR, et al. Comparison of Los Angeles Grades of Erosive Esophagitis Scored by Local Investigators vs Central Adjudicators. Clin Gastroenterol Hepatol (2024). PMID: 38777170 (se abre en una pestaña nueva)
  10. Hanna S, Rastogi A, Weston AP, et al. Detection of Barrett's esophagus after endoscopic healing of erosive esophagitis. Am J Gastroenterol (2006). PMID: 16863541 (se abre en una pestaña nueva)
  11. Gilani N, Gerkin RD, Ramirez FC, et al. Prevalence of Barrett's esophagus in patients with moderate to severe erosive esophagitis. World J Gastroenterol (2008). Texto completo (PMC) (se abre en una pestaña nueva)
  12. Pandolfino JE, Spechler SJ, Yadlapati R. Updates in the Management of Erosive Esophagitis. J Fam Pract (2023). Texto completo (PMC) (se abre en una pestaña nueva)
  13. Bi D, Katzka DA, Lavey CJ, et al. Erosive Esophagitis Portends a Benign Clinical Course in the Majority of Patients. Dig Dis Sci (2020). PMID: 31907769 (se abre en una pestaña nueva)
  14. Kaltenbach T, Crockett S, Gerson LB. Are lifestyle measures effective in patients with GERD? An evidence-based approach. Arch Intern Med (2006). PMID: 16682569 (se abre en una pestaña nueva)
  15. Ness-Jensen E, Hveem K, El-Serag H, Lagergren J. Lifestyle Intervention in Gastroesophageal Reflux Disease. Clin Gastroenterol Hepatol (2016). Texto completo (PMC) (se abre en una pestaña nueva)
  16. Witarto AP, Witarto BS, Pramudito SL, et al. Risk factors and 26-years worldwide prevalence of endoscopic erosive esophagitis: a meta-analysis. Sci Rep (2023). Texto completo (PMC) (se abre en una pestaña nueva)
  17. Koo JS, Lee SW, Park SM, et al. Abdominal obesity as a risk factor for the development of erosive esophagitis. Gut Liver (2009). Texto completo (PMC) (se abre en una pestaña nueva)
  18. Khurmatullina AR, Andreev DN, Maev IV, et al. Global prevalence and risk of GERD symptoms in pregnancy: a meta-analysis. BMC Pregnancy Childbirth (2025). Texto completo (PMC) (se abre en una pestaña nueva)

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Dr. Pedro de María Pallarés

Dr. Pedro de María Pallarés

Médico Especialista en Aparato Digestivo • Experto en Endoscopia Avanzada

Hospital Universitario La Paz • INMEQ

Premio TopDoctors Awards 2024 • Miembro SEPD, SEED, ESGE

Transparencia: este artículo no está patrocinado por ninguna empresa farmacéutica; las recomendaciones se basan en la evidencia citada.

© 2026 Dr. Pedro de María. Este contenido es informativo y no sustituye una consulta médica.

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